Nace diCoure.
Hace siete años, justo unas semanas antes de san valentín, pensaba en lo que habría de obsequiar a mis amigos cercanos por la fecha próxima. Los detalles a todos nos gustan, y es cierto también que la mas importante en fechas como esa lo que queremos es disfrutar de la compañía de las personas que queremos, pero yo siempre tuve la necesidad y sigo teniéndola de conmemorar a la gente que quiero. Pasaban los días, y se acercaba la fecha. Debía hacer algo rápido. Con poco recursos, pero mucha admisión y entusiasmo, tome papel, una barra adhesiva, papel de seda, marcador negro, estilografo, tijeras, y muchas horas. Aunque pase varios días sin hacer nada más que cortar y pegar, mezclar colores, diseñar, definir formas y hacer dobleces. Pero llegado el día, cuando entregué la primera tarjeta se ensaño en la cara de mi amigo una sonrisa nunca antes vista. Había creado algo mejor que una tarjeta dirigida a alguien en particular, con elementos que solo a quien le hice la tarjeta le habrían de encantar. No solo la tarjeta había salido únicamente para quien habría de poseerle al final, sino era propiamente lo que vi para esa persona. Así nació, hace años con la sensación de crear una tarjeta, de hacer un diseño único e irrepetible dirigido a la persona especial, con los elementos, colores, formas y diseños que habrán de gustar a su final poseedor. Nace de la visión por las formas, como nacen los sentimientos del corazón, sentimenti di cuore.